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Estados Unidos creció más de lo esperado en el tercer trimestre, aunque la inflación subió y la confianza de los consumidores empeoró. Al mismo tiempo, una ca
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Bienvenidos a LinguaWire.
Hoy hablamos del crecimiento y la inflación en Estados Unidos, y de una propuesta para retomar la diplomacia entre Estados Unidos e Irán.
Todo lo que decimos hoy está escrito para ti, con el vocabulario explicado, en linguawire.com.
La economía de Estados Unidos creció más de lo previsto en el tercer trimestre, mientras la inflación aumentó en septiembre.
Nos acompaña Valeria, corresponsal de economía de LinguaWire, que ha seguido los nuevos datos.
Hola, Carlos. Los datos muestran una economía que sigue creciendo con fuerza, aunque el aumento de los precios continúa siendo un problema.
¿Qué ocurrió exactamente con el crecimiento?
El producto interior bruto, o PIB, creció a un ritmo anualizado del 3,4% durante el tercer trimestre. Es una estimación inicial de la Oficina de Análisis Económico del Departamento de Comercio. Los economistas esperaban un crecimiento del 3,2%.
La diferencia es pequeña, pero la economía avanzó más rápido de lo que se esperaba.
Sí. El gasto de los consumidores ha resistido y las empresas han seguido invirtiendo, especialmente en actividades relacionadas con la inteligencia artificial. Estos dos elementos han compensado el efecto de unos precios del petróleo más altos, vinculados al conflicto en Oriente Medio.
¿Por qué un crecimiento fuerte puede preocupar a la Reserva Federal?
Porque algunos responsables de la Reserva Federal consideran que un crecimiento cercano al 2% puede mantenerse sin aumentar la inflación. El ritmo actual está bastante por encima de ese nivel. Si la demanda sigue siendo fuerte, puede resultar más difícil que los precios bajen.
Y los datos de septiembre indican que los precios no bajaron.
Así es. El índice de precios del gasto en consumo personal, conocido como PCE, subió un 0,5% en septiembre. La Reserva Federal utiliza este índice como su medida preferida de la inflación. Su tasa anual pasó del 3,4% en agosto al 3,6% en septiembre.
También se publicó otra medición con una cifra aún más alta.
El índice de precios al consumo, publicado antes por el Departamento de Trabajo, señaló que la inflación anual subió del 3,4% en agosto al 3,7% en septiembre. Por otra parte, la inflación subyacente del índice PCE, que deja fuera los precios más variables de los alimentos y la energía, llegó al 3,1% anual.
Entonces, las cifras generales son buenas, pero no todas las familias viven esa situación de la misma manera.
No. La confianza de los consumidores se ha deteriorado, pese al crecimiento del PIB. Además, algunos economistas creen que la inversión vinculada a la inteligencia artificial tiene un peso cada vez mayor y que, por eso, el crecimiento del PIB quizá no refleje por completo la situación de toda la economía.
¿Qué decidió la Reserva Federal ante este panorama?
El miércoles mantuvo su tipo de interés de referencia entre el 3,75% y el 4%, aunque reconoció que la inflación sigue elevada. Subir los tipos puede ayudar a frenar los precios, pero también puede debilitar la actividad económica y el mercado laboral. Por eso, algunos economistas esperan una subida de tipos en diciembre.
Gracias, Valeria.
Una carta del vicepresidente estadounidense, JD Vance, puede abrir una nueva oportunidad para evitar un conflicto entre Estados Unidos e Irán.
Está con nosotros Diego, corresponsal de asuntos internacionales de LinguaWire, que ha seguido los contactos entre Washington y Teherán.
Hola, Carlos. La carta es importante porque indica que Estados Unidos no ha abandonado la vía diplomática, a pesar de la tensión y del riesgo de un nuevo conflicto.
¿A quién envió Vance esa carta?
Vance envió el domingo una carta a Mohsen Rezaei, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán. El envío se produjo después de una mediación realizada principalmente por Catar. La propuesta estadounidense busca retomar las conversaciones.
¿Qué tendría que aceptar Irán para que ese proceso comenzara?
Teherán tendría que aceptar desde el principio compromisos sobre su programa nuclear. A cambio, Estados Unidos ofrecería alivio de las sanciones. Según la propuesta, este proceso conduciría a la apertura del estrecho de Ormuz en un plazo de siete días.
Parece que el desacuerdo principal está en el orden de las medidas.
Sí. Irán teme asumir compromisos sobre su programa nuclear que no pueda revertir después, mientras que las medidas de Estados Unidos, como levantar sanciones sobre las exportaciones iraníes de petróleo, podrían ser reversibles. Teherán no quiere perder su capacidad de negociación sin recibir garantías suficientes.
¿Se ha planteado alguna garantía para que ambos países cumplan lo acordado?
Se ha hablado de una garantía de un tercer país. La idea sería que ese país ayudara a asegurar que las dos partes respeten sus compromisos. China aparece a menudo como el único país con suficiente peso para respaldar una garantía de ese tipo.
¿Qué quiere Estados Unidos de forma concreta?
Washington quiere compromisos claros y rápidos sobre la retirada de las reservas iraníes de uranio altamente enriquecido. Irán se resiste porque considera esas reservas una ventaja en la negociación. También rechaza el regreso de los inspectores nucleares de Naciones Unidas, por temor a que puedan facilitar a Estados Unidos información sobre la ubicación y el estado de esas reservas.
¿Irán ha ofrecido una alternativa?
Ha propuesto reducir el enriquecimiento de sus reservas para que ya no puedan utilizarse para fabricar un arma nuclear. Su principal negociador, Mohammad Ghalibaf, ha dicho que no habrá avances hasta que se acepten las siete condiciones iraníes.
¿Qué incluyen esas condiciones?
Incluyen el levantamiento de las sanciones, el fin de la congelación de activos y el fin de la guerra en todos los frentes. Esta última condición requeriría un alto el fuego israelí en Líbano. Se espera una respuesta iraní pronto, y esa respuesta puede determinar si vuelven las conversaciones o si aumenta el riesgo de un nuevo conflicto.
Gracias, Diego.
Parte uno: el vocabulario.
El plazo.
Es un período de tiempo: en la historia, «en un plazo de siete días».
Tenemos un plazo de dos semanas para terminar el proyecto.
La garantía.
Es una seguridad de que algo ocurrirá: en la historia, «una garantía de un tercer país».
El banco pidió una garantía antes de aprobar el préstamo.
El levantamiento.
Es la acción de eliminar algo, como una sanción: en la historia, «el levantamiento de las sanciones».
El levantamiento de las restricciones permitió abrir más tiendas.
Parte dos: la gramática.
Su principal negociador, Mohammad Ghalibaf, ha dicho que no habrá avances hasta que se acepten las siete condiciones iraníes.
Usamos «hasta que» con subjuntivo para hablar de una acción que debe ocurrir antes de que otra sea posible.
En la historia: «Su principal negociador, Mohammad Ghalibaf, ha dicho que no habrá avances hasta que se acepten las siete condiciones iraníes».
No empezaremos la reunión hasta que llegue la directora.
Repite: Su principal negociador, Mohammad Ghalibaf, ha dicho que no habrá avances hasta que se acepten las siete condiciones iraníes.
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