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El petróleo sube por la tensión en Ormuz y, en Marruecos, crece el debate sobre el papel político de Fouzi Lekjaa.
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Bienvenidos a LinguaWire Español B1.
Hoy tenemos dos historias: el petróleo sube por la tensión en Ormuz. En Marruecos, crece el debate sobre Fouzi Lekjaa y la política.
Para ayudarte a entender este episodio, en linguawire.com encontrarás transcripciones, traducciones al inglés y consultas de vocabulario.
Petróleo al alza y tensión en Ormuz.
Ahora hablamos con Valeria, la corresponsal de LinguaWire para economía.
Sí, Carlos. El precio del Brent subió más de un 1% el lunes.
Eso refleja una preocupación clara en los mercados.
La situación en el estrecho de Ormuz sigue sin resolverse.
O sea, no es solo una subida pequeña.
El mercado está reaccionando a un riesgo concreto.
Exacto. Irán ha dicho que ese paso marítimo no volverá a abrirse.
Dice que no será sin concesiones grandes de Estados Unidos.
Mientras no haya avances, los operadores siguen metiendo una prima de riesgo en el precio del petróleo.
Esa idea de “prima de riesgo” suena técnica, pero es fácil de imaginar.
Se paga más porque el futuro parece incierto.
Sí. El Brent para octubre llegó a 83,77 dólares por barril.
Eso está alrededor de un 16% por encima del nivel que tenía antes.
Eso fue antes de empezar la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán.
¿Y qué pide Teherán, exactamente, para que vuelva a abrirse el estrecho?
El ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi, dijo el domingo algo importante.
Dijo que Irán y Omán estaban cerca de un acuerdo.
Pero añadió que la reapertura no llegará hasta que Washington cumpla ciertas condiciones.
Entre ellas, aliviar sanciones y pagar reparaciones de guerra.
Entonces hay una negociación, pero todavía muy frágil.
Muy frágil. Y el problema no es solo político.
El paso es clave para el comercio mundial de energía.
Antes de la guerra, por allí pasaba cerca de una quinta parte del petróleo global.
¿Se nota ya en el tráfico de barcos?
Sí, muchísimo.
Según una plataforma de seguimiento de barcos, entre ocho y quince buques cruzaron el estrecho en varios días de agosto.
Antes del conflicto, la cifra era de unos 130 cruces.
Es una caída enorme.
Eso ayuda a entender por qué los mercados están tan nerviosos.
Menos barcos, más miedo.
Y además han ocurrido incidentes violentos en la zona.
La Organización Marítima Internacional habla de 64 incidentes violentos.
También habla de 17 muertes relacionadas con barcos comerciales desde que empezó la guerra.
La mayoría, según esa institución, han sido atribuidos a Irán.
¿Y aun así los mercados asiáticos subieron el lunes?
Sí, fue una jornada algo contradictoria.
Las bolsas de Japón, Corea del Sur y Hong Kong avanzaron.
Eso ocurrió aunque el petróleo seguía tenso.
Eso muestra que los inversores pueden separar el miedo energético de otras apuestas del mercado.
Así que el mensaje de fondo es sencillo.
Mientras no haya acuerdo, el petróleo seguirá bajo presión.
Exactamente.
Y hasta cuando haya un anuncio, muchos analistas creen que el precio no bajará demasiado rápido.
Temen que el pacto sea frágil y pueda romperse.
La entrada de Fouzi Lekjaa en la política marroquí.
Ahora hablamos con Mateo, el corresponsal de LinguaWire para política.
Sí, Carlos. En Marruecos, la atención política se ha centrado menos en los programas de partido.
Se ha centrado más en una persona: Fouzi Lekjaa.
Su decisión de unirse al Partido Autenticidad y Modernidad ha abierto muchas preguntas.
Y eso llega justo antes de las elecciones parlamentarias del 23 de septiembre.
El momento importa mucho.
Importa muchísimo.
Lekjaa es viceministro encargado del presupuesto.
También preside la federación marroquí de fútbol.
No es un político cualquiera que empieza desde cero.
Ya es una figura muy visible en el Estado y en el deporte.
Entonces su entrada no parece una maniobra menor.
¿Qué dice la gente que sigue la política allí?
Hay debate en todos lados, desde los partidos hasta las redes sociales.
Un investigador de la Universidad Ibn Zohr dijo algo clave.
Desde la Constitución de 2011, cualquier ciudadano puede afiliarse a un partido.
Pero añadió que alguien con un cargo ministerial tan alto no puede verse como un ciudadano ordinario.
También dijo que una dirección nacional en el fútbol cambia mucho esa imagen.
Eso introduce una tensión clara.
Tiene derecho a hacerlo, pero su peso público cambia por completo la lectura.
Exactamente. Y además llega en un momento especial.
El próximo gobierno preparará el Mundial de 2030.
Marruecos lo organizará junto con España y Portugal.
Habrá mucho dinero en infraestructuras, transporte y turismo.
Así que no solo se vota por ideas, también por capacidad de gestión.
Sí. De hecho, algunos analistas hablan de un “gobierno del Mundial”.
La idea es que la próxima administración será juzgada por dos cosas.
Una es lo que entregue para ese torneo.
La otra son los datos económicos normales.
Y Lekjaa encaja muy bien en esa lógica de rendimiento, más que de discurso ideológico.
Eso dicen muchos comentaristas.
Su reputación viene de la administración pública y de los grandes proyectos.
No de la política electoral tradicional.
También ganó mucha visibilidad con el gran momento de la selección marroquí en el Mundial de 2022.
Esa mezcla de fútbol, Estado y prestigio internacional es muy potente.
Lo es. Pero también preocupa a quienes creen que los partidos deberían formar líderes propios.
El investigador citado advierte de algo más.
Si los partidos solo buscan caras conocidas, pueden dejar de cumplir esa función.
Y mientras tanto, ¿cómo está el ánimo de los votantes?
Hay bastante escepticismo hacia los partidos, aunque la gente sí se interesa por la política.
En 2021, la participación superó el 50%.
Pero casi la mitad de los votantes posibles no fue a las urnas.
Muchos jóvenes prefieren expresar su malestar en redes sociales.
También lo hacen en protestas sobre empleo, precios y servicios públicos.
Así que la discusión sobre Lekjaa también habla de algo más grande.
Habla de cómo cambia la política marroquí.
Sí, muestra que hoy pesa mucho la figura personal.
Incluso en redes, algunos bromearon diciendo que Lekjaa había atraído al partido, y no al revés.
Esa frase resume bien el momento.
La política se está personalizando cada vez más.
Repasamos tres palabras de la historia sobre petróleo.
la prima: significa un extra que se añade al precio; en la historia se habló de la prima de riesgo. Ejemplo: La prima del seguro subió este año.
el barril: es la unidad con la que se vende mucho petróleo. En la historia, se dijo 83,77 dólares por barril. Ejemplo: El precio del barril bajó por la mañana.
la concesión: es algo que una parte acepta dar para llegar a un acuerdo. En la historia, Irán pedía grandes concesiones de Estados Unidos. Ejemplo: Después de mucha discusión, hicieron una concesión pequeña.
Ahora la gramática: no será sin concesiones.
Usamos no será sin + sustantivo para decir que algo no ocurrirá si antes no pasa otra cosa.
Ejemplo uno: La reapertura no será sin concesiones grandes.
Ejemplo dos: El acuerdo no será sin garantías claras.
Repite: no será sin concesiones
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